Un Pasado Sefardí




Empezaremos en esta ocasión por la ciudad de Gerona.
Es una buena manera de inagurar el viaje, ya que tiene mucho que ofrecer.







Ya desde el primer momento que nos acercamos a ella,
nos muestra sus fachadas coloridas, las
llamadas casas del Oñar. Atravesaremos uno de sus
puentes, esta vea será por el puente Eiffel. Es inconfundible ya que es de hierro pintado en rojo y sus formas nos recuerdan inevitablemente la famosa Torre de París.





Nos vamos adentrando poco a poco hasta llegar al call, un conjunto de
calles estrechas y serpenteantes en el barrio de la judería.








Daremos un paseo por su muralla y su parque ajardinado, los llamados
baños árabes (aunque realmente nunca han sido árabes) entre otras muchas cosas.






También visitaremos el Museo de Historia judía





Nos tendremos que despedir de Gerona, aunque ya conociéndola un poco mejor y seguramente con ganas de volverla a visitar






Castellón de Ampurias, aunque es un pueblo pequeño, llegó a albergar una población de unos 300 judíos.
Recibieron el favor del Conde de Ampurias y vivieron en paz junto al
cristianismo y el islam.





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Nos pondremos de nuevo en camino para llegar a Besalú . Siempre es
una alegría volver y retomar sus calles empedradas, volviendo a
la Edad Media simplemente atravesando su puente.




Pasearemos por sus calles medievales, las mejor conservadas de España, visitaremos el Miqvé y finalizaremos el viaje llegando hasta el puente.